Niño, gracias por ante mi espejo sonreír.
Nuestro mismo amor y cada segundo el daño y cambio...
Escucha un lo siento, pero...
Mi niño, padre de esta criatura, gracias por no haberte marchado de casa, gracias por a cada instante sonreír.
Tal vez carente de toda metáfora...
No hay comentarios:
Publicar un comentario